
Estamos en: Presentación y objetivos
La importancia del sector de la edificación en la transformación de nuestra sociedad hacia una economía baja en carbono ha sido resaltada en los informes del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC). La eficiencia y el ahorro energético suponen la principal fuente de reducción de emisiones de nuestra economía, ya se analicen las opciones de reducción a corto, medio o largo plazo. Y de esa fuente, la mayor cantidad de emisiones rescatables se encuentra en el aumento de la eficiencia energética en edificación.
El sector de la edificación se enfrenta así a un reto ineludible de cambio hacia la sostenibilidad y, en concreto, hacia su encaje en una economía baja en carbono: la misión del sector deberá ser crear y mantener la habitabilidad socialmente necesaria con la máxima eficiencia en el uso de carbono, en un entorno de fuertes limitaciones a la emisión de gases de efecto invernadero. Una misión que debe ser alcanzada a corto y medio plazo.
Y una misión que afecta a todas las actividades implicadas en la habitabilidad: desde el uso de la energía para mantener la habitabilidad en los edificios hasta las emisiones debidas a la fabricación de los materiales precisos para construirla. Aunque los sectores industriales -como el de fabricación de materiales de construcción- sufrirán sus propias presiones para dirigirse hacia la baja emisividad por unidad de producto, como consumidor de esos productos el sector de la edificación deberá ser capaz de articular nuevas estrategias para demandar y usar eficientemente esos materiales para cubrir las necesidades sociales de cobijo.
La actual situación de crisis económica global supone, por otra parte, un desafío y una oportunidad adicionales. Un desafío porque las necesidades de alojamiento siguen siendo perentorias, y con mayor afectación en los países más pobres y en las clases más desfavorecidas. Una oportunidad puesto que en muchos países –como en España- la crisis obligará a una profunda remodelación del sector de la construcción que puede -y debe- ser orientada hacia los nuevos retos ambientales.
En estas circunstancias, la rehabilitación de la edificación existente tiene un papel fundamental en la consecución de esos retos. Obviamente, la reducción de las emisiones globales del sector de la edificación requiere –profundizando en la dirección de las normativas actuales- establecer objetivos muy exigentes para la nueva edificación, pero sólo puede conseguirse esa reducción con una intervención sistemática sobre el parque edificado: aunque los nuevos edificios que se construyan sean de muy baja emisividad, sólo una reducción en las emisiones debidas al uso de los edificios existentes -mediante actuaciones de rehabilitación orientadas a ese objetivo- puede compensar ese incremento adicional y disminuir el conjunto de las emisiones del sector.
Y esa rehabilitación del parque existente requiere su expresión a una escala urbana, una escala óptima tanto para abordar los problemas sociales implicados en la rehabilitación como para generar el nivel de inversiones precisas, el fomento de las tecnologías adecuadas, el marco de gestión oportuno y -con ellos- la creación de puestos de trabajo que dinamicen la economía y las posibilidades de aprovechamiento de las oportunidades locales.
De este modo, la revitalización y rehabilitación sostenible de barrios se convierte en una herramienta indispensable en el reto social de obtener una economía baja en carbono, en un instrumento donde articular buena parte de las inversiones que han de reactivar nuestras economías, generando con ello capital para el futuro.
Con esta visión -y para colaborar con ella- GBC España organiza en Madrid los próximos 28, 29 y 30 de abril de 2010 el Congreso Regional Internacional Sustainable Building 2010, SB10mad, con el lema ‘Construcción, revitalización y rehabilitación sostenible de barrios: una escala urgente e imprescindible’